¿Cuánto cuesta una página web? Guía de precios reales

Es la primera pregunta que hace todo el mundo y casi ninguna agencia la responde en su web. Esta guía explica de qué depende el precio, qué debería incluir cualquier presupuesto y cómo comparar dos cifras que parecen lo mismo y no lo son. Al final están nuestras horquillas, por si te sirven de referencia.

¿De qué depende el precio de una página web?

Del número de páginas, de si el diseño se hace a medida o parte de una base ya probada, de si los textos y las fotos los pones tú o hay que crearlos, y de con qué tiene que conectarse por detrás. Esas cuatro cosas explican casi toda la diferencia entre una web de 1.500 € y una de 3.000 €. El resto son matices.

Lo que de verdad te cuesta una web barata

Una web de 300 € es otro producto. Suele ser una plantilla sin tocar, sin textos pensados para tu negocio, sin medición y sin nadie detrás cuando deja de funcionar. El coste no aparece en la factura, aparece un año después, cuando hay que rehacerla entera y además has perdido doce meses de posicionamiento. Si tu presupuesto real son 300 €, es más honesto decirte que esperes que venderte algo que vas a tirar. Y si ya tienes una web y no sabes en qué punto está, antes de pedir presupuestos pide un diagnóstico por escrito: cuesta cero y te dice qué se puede aprovechar.

Los costes que no salen en la primera hoja

El desarrollo es un pago único. Tener la web funcionando, no. Estos son los recurrentes que hay que sumar siempre, y que muchos presupuestos omiten para parecer más baratos.
Concepto Coste habitual
Dominio 10 – 40 € al año
Alojamiento 100 – 350 € al año
Certificado de seguridad 0 – 80 € al año
Licencias de plugins o plantilla 50 – 300 € al año
Mantenimiento técnico 50 – 150 € al mes
El 0 € del certificado es real: casi todos los alojamientos serios instalan certificados gratuitos de Let’s Encrypt y los renuevan solos. Si en un presupuesto te cobran el certificado aparte todos los años, pregunta por qué. Sin mantenimiento gestionado, mantener una web viva ronda los 300–800 € al año. Con mantenimiento, súmale entre 600 y 1.800 €. Es lo que cuesta que la web siga funcionando, actualizada y con copias, doce meses después.

Qué debería incluir cualquier presupuesto

Diseño y desarrollo, textos revisados, versión móvil, velocidad de carga, medición instalada, formulario que entregue de verdad el correo, y formación para que puedas cambiar cosas tú. Si un presupuesto no dice qué incluye de esta lista, lo más probable es que le falte algo. Pídelo por escrito antes de comparar cifras.

Ocho preguntas antes de firmar

Con estas ocho se distingue un presupuesto serio de uno que va a dar disgustos, y sirven igual aunque no entiendas nada de tecnología.
  1. ¿A nombre de quién queda el dominio? Tiene que estar a tu nombre. Siempre. Es lo único verdaderamente irrecuperable si la relación se rompe.
  2. ¿Me entregas los accesos completos? Al alojamiento, al gestor de la web y a las cuentas de analítica. Sin excepciones.
  3. Si me voy con otro, ¿me llevo la web? Ojo con los modelos de cuota mensual en los que la web deja de existir cuando dejas de pagar. Son legales y a veces convienen, pero hay que saberlo antes, no después.
  4. ¿Quién escribe los textos y quién pone las fotos? Que quede por escrito.
  5. ¿Cuántas rondas de cambios incluye? Dos o tres es lo normal. «Las que hagan falta» no existe, y quien lo promete o lo incumple o ya lo ha metido en el precio.
  6. ¿Qué pasa el mes siguiente a la entrega? Quién actualiza, quién hace copias, a quién se llama si algo se rompe un viernes.
  7. ¿Incluye formación? Una hora grabada enseñándote a cambiar textos y subir entradas te ahorra llamadas durante años.
  8. ¿Qué plazo, y qué lo retrasaría? La respuesta honesta a lo segundo siempre es la misma: que el contenido no llegue a tiempo.

Señales de alarma

  • Un precio cerrado sin haberte preguntado nada. Quien no pregunta por tu negocio no está presupuestando tu web, está vendiendo un paquete.
  • «SEO garantizado» o «primeros en Google». Nadie puede garantizar eso, porque nadie controla el buscador. Prometerlo es la señal más clara de que hay que salir corriendo. Lo serio es explicarte qué se va a hacer cada mes y cómo se mide, como en nuestro posicionamiento web en A Coruña.
  • El dominio a nombre de la agencia. Innecesario en el 100% de los casos.
  • Un presupuesto de una línea. «Diseño web: 2.500 €» no es un presupuesto: es una cifra. Sin desglose no puedes comparar ni reclamar.
  • Nadie menciona el mantenimiento. O se les ha olvidado, o lo callan para que el número parezca menor.

Nuestras horquillas, para que tengas una referencia

Una web corporativa que presenta tu empresa y recoge contactos: entre 1.500 y 3.000 €. Una tienda online completa, con catálogo, pasarela de pago, envíos e impuestos: entre 3.000 y 6.000 €. Una landing de campaña, una sola página con un solo objetivo: entre 600 y 900 €. Son las nuestras, no una media del sector, y las publicamos porque preferimos que sepas si encajamos antes de gastar los dos una reunión.

Tres casos, para aterrizarlo

Un instalador que trabaja por la zona. Necesita cinco páginas, que le encuentren buscando su oficio y su ciudad, y que suene el teléfono. No necesita tienda, ni multiidioma, ni área de clientes. Con textos suyos y fotos de sus trabajos, esto vive cómodamente en la banda de 1.500–3.000 €. Gastar 6.000 aquí es tirar dinero; gastar 500 es no tener nada. Una tienda de barrio que quiere vender también online. Sesenta referencias, envíos a península, Bizum y tarjeta, y conexión con su programa de facturación para no meter los pedidos dos veces. Las fotos de producto hay que hacerlas: son medio proyecto en sí mismas. Entre 4.000 y 7.500 €, según cuántas integraciones y quién fotografía. Una clínica con varios profesionales. Página por especialidad y por profesional, reserva de cita con disponibilidad real conectada a sus agendas, y textos escritos con cuidado porque es un sector sensible. La reserva es lo que manda el precio: entre 4.000 y 9.000 €, y a partir de ahí si hay historia clínica o pagos anticipados. Los dos últimos casos se salen de la horquilla básica porque las fotos de producto y la reserva con agenda son trabajo aparte. Fíjate en el patrón: en los tres casos, lo que decide el precio no es el número de páginas. Es qué tiene que hacer la web y cuánto contenido nuevo hay que crear.

¿Y las webs por cuota mensual?

Los constructores por suscripción y las webs «en alquiler» tienen un sitio legítimo: para validar una idea, para un negocio muy sencillo o para quien de verdad no va a tocar nunca la web, salen a cuenta y funcionan. Las dos cosas que hay que tener claras antes de entrar: que la cuota es para siempre (a cinco años, treinta euros al mes son 1.800 €, que ya es el precio de una web propia), y que en muchos casos lo construido no se puede llevar a otro sitio. Si el día de mañana quieres migrar, se rehace desde cero y se arriesga el posicionamiento acumulado. La pregunta que lo resuelve es sencilla: ¿esta web va a ser un canal de venta importante dentro de tres años? Si la respuesta es sí, conviene que sea tuya.

¿Y el mantenimiento?

Va aparte del desarrollo y conviene que lo esté, para que veas qué pagas por cada cosa. Lo importante no es el importe sino qué cubre: actualizaciones, copias de seguridad, restauración si algo se rompe y cómo se cobran los cambios. Nosotros lo presupuestamos aparte y por escrito, con lo que incluye cada plan: tienes el detalle en mantenimiento web.

Web corporativa

1.500 – 3.000 €
Presenta tu empresa y recoge contactos.

Tienda online

3.000 – 6.000 €
Catálogo, pasarela de pago, envíos e impuestos.

Landing de campaña

600 – 900 €
Una página con un solo objetivo.

Son nuestras horquillas reales, no una media del sector.

Preguntas frecuentes sobre el precio de una web

¿Cuánto cuesta una página web?Depende de qué necesites, pero como referencia: una web corporativa que presenta tu empresa y recoge contactos está entre 1.500 y 3.000 €, una tienda online completa entre 3.000 y 6.000 €, y una landing de campaña entre 600 y 900 €. Dentro de cada horquilla manda el número de páginas, si el diseño es a medida o parte de una base, y qué hay que integrar por detrás.
¿Por qué unas agencias cobran 300 € y otras 3.000 €?Porque no venden lo mismo. A 300 € se vende una plantilla sin adaptar, sin textos propios, sin medición y sin nadie detrás cuando falla. A partir de 1.500 € se paga trabajo: estructura pensada para tu negocio, textos, velocidad, medición y formación. Lo que cambia es lo que hay dentro.
¿Qué debe incluir el presupuesto de una web?Diseño y desarrollo, textos revisados, versión móvil, velocidad de carga, analítica instalada, formulario comprobado y formación para que puedas gestionar el contenido tú mismo. Pide siempre que el alcance venga por escrito antes de comparar cifras: un presupuesto más barato suele ser un presupuesto más corto.
¿El dominio y el hosting son míos?Deberían serlo, y conviene preguntarlo antes de firmar. El dominio tiene que estar a tu nombre desde el primer día. Si una agencia registra el dominio a su nombre, no estás contratando una web, estás alquilándola.
¿Cuánto se tarda en tener la web publicada?Una web corporativa suele llevar entre tres y seis semanas, y una tienda online alrededor de un mes, siempre contando desde que están los textos y el catálogo. Lo que más alarga los plazos casi nunca es el desarrollo: son los contenidos.
¿Merece la pena rehacer una web que ya tengo?No siempre. Antes de presupuestar una web nueva conviene revisar la que hay: a veces el problema es de estructura o de medición y se arregla sin rehacerla. Pide un diagnóstico por escrito antes de pedir un presupuesto.
¿Quieres saber en qué punto de la horquilla cae tu caso? Si ya tienes web, cuéntanos tu caso y te decimos por escrito qué se puede aprovechar y qué no, en 24 horas laborables y sin presupuesto dentro. Si partes de cero, en diseño web en A Coruña tienes el detalle de cada horquilla y las preguntas que nos hacen antes de contratar.
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